Me parece de muy mal gusto, que ahora salgan políticos de derecha apuntando con el dedo a aquellos humanoides que sin vergüenza alguna discriminan a tanto ser humano distinto, de ideologías o posturas ante la vida, aun más como esos retardados mentales que golpearon a Daniel. Esa macabra acción es un golpe certero a una sociedad completa a una casta política desgastada y cínicamente moralista.
Lo inmoral no es que se les apunte con el dedo, sin duda merecen un castigo implacable, lo inmoral es que estos señores cada vez que se ha querido legislar en contra de la discriminación, sobre todo tratándose de la defensa de las minorías sexuales, se han opuesto, con argumentos retrógrados inspirados en la leyes más ortodoxas de la iglesia, con el mayor sentido religioso sobre la “moralidad del acto sexual reproductivo” y el “deber ser” de la naturaleza humana.
Es paradojal que los medios de comunicación y los actores legislativos, judiciales e incluso el Ejecutivo hoy hablen del caso de Daniel exacerbando su homosexualidad como un hecho que agrava el delito. No es grave por que el Joven sea homosexual, es grave por que es un ser humano, por que es una persona, un ciudadano con derechos y deberes, con opción, con vida, con opinión, con familia, con amores como cualquier ser humano, con dichas y dificultades.
De lo que se trata este caso, es que un grupo de descerebrados decidieron golpear, torturar y acecinar a una persona distinta como lo soy yo, como lo es usted lector, como lo somos cada uno de los habitantes de este planeta, bajo un argumento nazi que no es muy distinto a los de la iglesia, a una iglesia que persiguió y persigue a todo aquello que este fuera de su estructura civil arbitrariamente construida para controlar y dominar, homogenizar la sociedad para someternos. Desde la colonización hasta nuestros tiempos así ha sido, de no haber sido por esa invasión ni siquiera seríamos monoteístas.
La prensa habla sobre el joven homosexual golpeado, como si fuera lo más importante que sea homosexual. Es importante por que es una muestra más de la discriminación que vive día a día la ciudadanía homosexual, el atropello a sus derechos pero que es el mismo atropello que viven los minusválidos, las etnias, los trabajadores, los estudiantes, los pobres, la población, atropello ejercido y avalado por el estado y todos los gobiernos de turnos y su inoperancia al respecto.
Es importante por que es el reflejo de una sociedad a la cual no se le permite avanzar, evolucionar, por que aquellos que tienen el poder, tiene miedo, tienen miedo de que golpeemos fuerte la meza.
Es importante señalar que sí se ha cometido un crimen gravísimo, con resultado de muerte que jamás podremos olvidar, que mataron a un hijo, a un hermano, a un amigo, a un vecino. Es importante por que aun en plena democracia de posdictadura se siga torturando, se siga acecinando por el solo hecho de pensar distinto.
Me permití señalar el caso de Daniel Zamudio y procuré tratarlo con todo el respeto que merece Daniel, su familia y todos sus cercanos. Un abrazo y mis más sinceras condolencias.



