jueves, 22 de septiembre de 2011

Cuánto cuesta una Bomba Lacrimógena

BOTANDO LA PLATA




 
En diversas fuentes, incluso las mismas industrias fabricantes de estas bombas, se ha informado que cada artefacto tiene un valor aproximado a los $117.000, es decir,  en sólo 10 bombas, se puede costear perfectamente 1 año de universidad de cualquiera de los jóvenes movilizados: $ 1.510.000

Tan solo en la casa Central de la Universidad de Chile, durante la manifestación de este jueves 5 de agosto, los estudiantes recolectaron desde los patios y al interior del recinto universitario la no despreciable suma de 470 bombas lacrimógenas, haciendo un cálculo de $ 54.990.000 solo en algunas horas dentro de la universidad. Los jóvenes estudiantes mostraron cerca de 250 bombas en el frontis de la Casa Central. Incluso mostraron una bomba sin activar porque el disparador no funcionó. Es de fabricación norteamericana, ya que Cambio21 tuvo el artefacto en sus manos y estaba intacta (la bomba).

Obviamente la Universidad de Chile no fue la única que recibió una considerable suma de bombas en sus dependencias, en el Instituto Nacional, ubicado a un costado de casa Central, los alumnos recolectaron 122 bombas lo que asciende a $13.104.000. Todo esto en el radio de la Alameda con Arturo Prat y San Diego.

En solo estos dos lugares, carabineros lanzó la cantidad de $68.094.000 el equivalente a lo que se podría gastar en 1 año, aproximadamente, en las mensualidades de 20 alumnos, ¿qué tal?

No existe una cifra oficial de la cantidad de bombas lanzadas en Plaza Italia y sus alrededores, o en las facultades de Derecho y Arquitectura de la Chile, en la FECH, en un par de estaciones del metro y eso es solo acá en Santiago, ahora si sumamos las utilizadas en regiones, la cantidad de plata utilizada en represión es realmente aberrante. Hagamos un poco de ficción, supongamos que carabineros lanzaron 2.000 bombas, la cantidad de dinero alcanzaría a los ¡¡$234.000.000!! ¿no será mucho derroche?...Carabineros tendrá que dar explicaciones.







lunes, 12 de septiembre de 2011

Tolerancia Cerdo versus Vallejos - Jackson

Estaba frente al televisor, estirado en mi cama, mientras afuera era 11 de septiembre como suele suceder cada año. Yo trataba de estirar todo lo que fuera posible mi libertad dominical antes de que este agonizante domingo se sumergiera en el cansancio y terminara por extinguirse como un día más de mi vida, o un día menos según la perspectiva o las realidades individuales, en fin. Estaba ahí resistiéndome a dormir, por que este acto no es de descanso, es de transición entre mi libertad dominical y el retorno a la esclavitud de la pega, del metro, del Transantiago por que como la mayoría de mis conciudadanos vivimos a la cresta del trabajo. En ese acto de resistencia encendí el televisor y me encontré con los rostros más que agradables de Camila Vallejos y Giorgio Jackson y me quedé para escucharlos.

Estaban ahí los dos dirigentes de la Fech, entremedio de ese trío de hienas que lo único que hacían era interrumpir una y otra vez de manera grosera cada vez que Camila o Giorgio exponían sus conceptos en relación al movimiento estudiantil. Especialmente el Señor Villegas y el otro caballero, Boffill contraargumentaban, más bien dicho, atacaban, diciendo que el movimiento estaba politizado, ideologizado, que los dirigentes del movimiento estudiantil se enclaustraban y tomaba decisiones no representativas atrincherados en cuatro paredes, en silencio, y respondiendo solo a los intereses personales de figurar en la historia de Chile. Eso lo decía Paulsen y compañía,

Me pregunto, que hay tras esa chasca canosa, ¿voluntad de reprimir o defender lo indefendible?, ¿de criminalizar un movimiento social?, con un discurso que claramente busca hacer creer a la opinión pública que este movimiento no tiene sentido, que no es representativo, que sus dirigentes no miden las consecuencias de sus actos.

Horrible, me parece espantoso que los panelistas estables del programa de Chilevisión rehuían a tocar los temas de fondo, se escabullían, atacaban, cambiaban el orden de la discusión como fervientes defensores de qué, ¿qué defienden?, ¿a qué le temen?, dejo la interrogante.

Es inverosimil y debil el argumento de la  “ideologización” del movimiento. Es ridículo intentar criminalizar un movimiento social por que responde a determinadas ideologías, es evidente que lo que se defiende es una ideología que se contrapone al modelo educacional actual chileno y más allá, al modelo político y económico de nuestro país. Es que acaso el Lucro en la Educación, no es una ideología que defienden quienes guardan intereses en enriquecerse con lo que es un derecho ciudadano, un derecho humano y que sustenta abiertamente el modelo económico que resguarda el estado armado hasta los dientes.

Por otra parte, tomar decisiones entre dirigentes no es acaso lo miso que hacen los parlamentarios, el Presidente y sus asesores, decidir en silencio y bajo interese particulares, pero a diferencia de lo que hacen nuestros queridos representantes en el poder ejecutivo y legislativo, el movimiento estudiantil consulta a sus bases, en asambleas.  Es que acaso al gobierno no le interesa que más de medio Chile no quiera Pascua lama, que no quiera Hidroaysén, pida fin al lucro en la educación, exija plebiscito, no le consultan a la gente, no señor.

Además para eso tienen un Villegas en la tele, para que la opinión pública piense que lo que se pide está fuera de foco, por eso tienen TV Noticias, para hacer creer a la gente que no está bien la movilización, que los estudiantes con esa actitud tan irresponsable perjudican al país, que la violencia es culpa de los dirigentes del movimiento, que si se pierde el año no es más que culpa de Camila Vallejos.

Sabemos, que es el Estado el que no responde, el Estado el que no quiere asumir una postura responsable y representativa de la ciudadanía, y como dijo el joven Jackson, ayer en tolerancia cerdo, perdón, cero, es quizá el Estado el que no de el ancho para sostener una discusión abierta,  no basta que Piñera muestre una cara amable solo cuando sucede alguna lamentable tragedia, hay que dar la cara siempre.